Interacciones Fármacos-Nutrientes en la Enfermedad Renal Crónica
Farmacoterapia en la Enfermedad Renal Crónica
Uno de los pilares del tratamiento de las personas con Enfermedad Renal es la administración de drogas que aporten elementos inadecuadamente metabolizados por el riñón o minimicen otras complicaciones propias de la enfermedad.
Para preservar la función renal, tanto normal como patológica, es necesario tener en cuenta qué medicamentos nefrotóxicos pueden ser especialmente peligrosos en personas de edad avanzada, diabéticas o con insuficiencia cardíaca, especialmente en situaciones de deshidratación o hipovolemia. Además de mantener la ingesta de líquidos y dar los fármacos estrictamente necesarios con dosis, intervalos y tiempo adecuados, si el filtrado glomerular está alterado será necesario un ajuste de dosis y controles que detecten un deterioro de la función renal o la hiperpotasemia asociada a fármacos.
La prescripción idónea y su cumplimiento puede ser especialmente complicada en los pacientes con enfermedad renal en terapia sustitutiva que plantean problemas derivados de su patología o consecuentes a los riesgos que implica la diálisis.
Se ha descrito que estas personas son uno de los colectivos que toman mayor cantidad de medicación en comparación con otros enfermos crónicos. Siempre existe un cierto grado de mal cumplimiento terapéutico en todo tipo de tratamiento, pero es mucho más acusado en los tratamientos crónicos con muchas pastillas y mala tolerancia digestiva.
Prescripción de Medicamentos en la ERC
- Muchos medicamentos de uso habitual se metabolizan o se eliminan por vía renal. La alteración de la función renal modifica la farmacocinética del medicamento, cambiando potencialmente su eficacia y aumentando la probabilidad de acumulación y de efectos adversos, incluida la toxicidad renal.
- Existen otros fármacos de uso habitual que, independientemente de requerir o no ajuste de dosis, pueden afectar a la función renal (AINE, IECA y ARA II, diuréticos) o causar nefrotoxicidad (aminoglucósidos, inmunosupresores, algunos contrastes radiológicos).
- Se debe evitar la combinación de fármacos nefrotóxicos, ya que aumenta el riesgo de fallo renal. La asociación de IECA (o ARA II) con diuréticos y AINE (incluyendo los inhibidores de la COX-2), también conocida como «triple whammy», es una asociación a evitar por su potencial de provocar fallo renal.
Interacción Fármacos- Nutrientes
- Las interacciones entre alimentos y medicamentos se traducen en la aparición de efectos inesperados, aunque no siempre adversos o negativos, derivados de la toma conjunta de alimentos y fármacos. Pueden producir efectos nocivos sobre la salud de un paciente al provocar fallas en la seguridad o la eficacia del medicamento. Sumado a esto, se debe tomar en cuenta el estado nutricional del paciente, puesto que juega un rol importante en este tipo de interacciones.
- Estas se pueden clasificar en función de la afectación de un sustrato sobre el otro (medicamento sobre alimento o alimento sobre medicamento); así como del tipo de mecanismo por el que se producen, según lo cual pueden ser fisicoquímicas, farmacodinámicas o farmacocinéticas.
- No hay pautas generales que permitan prever si es mejor tomar el medicamento junto o separado de las comidas y por tanto se ha de contemplar una valoración caso a caso. Sin embargo, por aplicación del principio de precaución, como normal general se puede indicar que debe evitarse la ingesta conjunta de medicamentos con leche, café, té y complementos de fibra y minerales.
- La labor de los profesionales en salud es la de abordar de manera interdisciplinaria al paciente con el fin de evitar o disminuir las posibles interacciones de este tipo que puedan afectar la salud del paciente durante el consumo de su medicamento, y así lograr la recuperación satisfactoria y segura.
Tipos de interacciones entre alimentos y medicamentos
Las interacciones entre alimentos y medicamentos pueden clasificarse en función de cuál de ambos sustratos es el que ve modificada su función por la presencia del otro. Así, pueden existir:
Las interacciones entre alimentos y medicamentos pueden clasificarse en función de cuál de ambos sustratos es el que ve modificada su función por la presencia del otro. Así, pueden existir:
- Interacciones alimento-medicamento (IAM): la alimentación, los alimentos, o sus componentes, naturales o adicionados, pueden hacer variar la biodisponibilidad o el comportamiento farmacocinético o farmacodinámico del medicamento.
- Interacciones medicamento-alimento (IMA): los medicamentos pueden modificar la absorción, utilización metabólica y eliminación de los nutrientes y afectar al estado nutricional.
- Farmacocinéticas: si se afectan los procesos de absorción, distribución, metabolización y excreción.
- Farmacodinámicas: si se afecta directamente la acción farmacológica.


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